Álvaro González Alorda: “Sí se puede innovar en marketing”

Especial: 
CONGRESO CAMP 2011

“Es hora de ser atrevidos”

Para Álvaro González Alorda la forma de hacer negocios que se aplica en la mayor parte de las empresas está a punto de pasar a ser obsoleta. Los cambios tecnológicos de las últimas décadas trajeron consigo cambios sociales y políticos, por ende la forma de hacer negocios también tiene que cambiar. El público de hoy en día es muy distinto al que solía responder a los medios tradicionales de marketing y solo las organizaciones que estén dispuestas a aplicar cambios radicales son las que tendrán éxito. Pero no hay una fórmula para aplicar este cambio. La clave está en innovar constantemente, incluso si parece que los cambios que aplicamos ya dieron resultado.

El panorama está cambiando para las empresas, ¿cómo deben manejarse ahora las organizaciones en estos tiempos de redes sociales y mercados virtuales? ¿Qué papel deben jugar los ejecutivos del mañana?

Mira, estamos pasando por una etapa de gran inestabilidad en el mercado. Hoy en día lo que se espera de los directivos no es que sean buenos gestores, sino que sean capaces de transformar organizaciones y de transformar modelos de negocios. Eso es algo de una envergadura muy superior a solo gestionar empresas. En mercados estables y crecientes, quizás siendo un buen gestor y poniendo a todo el equipo a ejecutar e implementar como un reloj suizo, la cosa funcionaba y funcionaba muy bien. Hoy en día eso es insuficiente.

Mencionabas en tu conferencia que cada miembro de las organizaciones debe estar involucrado en este cambio.

Creo que hace falta bajar el centro de gravedad de las organizaciones para conquistar el entusiasmo de los colaboradores del equipo y enriquecer así la estrategia de futuro. El reto consiste en romper con la lógica de que la dirección se encierra en su torre de marfil donde decide el futuro y el resto de la gente lo implementa por un planteamiento donde consigues colaborar con tus mandos intermedios y también con el resto de tus empleados; así enriqueces la estrategia de futuro con más visiones, no solamente la de la alta dirección.

¿La innovación se da en los puntos de articulación?

Se da cuando hay planteamientos distintos. Cuantas más personas distintas hay, sean mandos medios, mandos bajos o alta dirección: cuando hay más gente pensando en la estrategia de la empresa, esa diversidad más grande de puntos de vista hace surgir la chispa. No es un trabajo de tener reuniones con mucha gente, sino de tener procesos dentro de la empresa para que todos puedan aportar ideas. Equipos de trabajo de personas de distintas áreas que estén trabajando conjuntamente en proyectos nuevos. Al margen de que el negocio esté funcionando bien, hay que tener una batería de nuevos proyectos para la empresa. Hay que estar pensando constantemente ¿qué vamos a hacer el año que viene? ¿Y qué hacemos si eso no funciona?

Mencionaste varios casos interesantes en España y Estados Unidos. ¿Has visto algún caso peruano que te haya llamado la atención?

No he tenido la oportunidad de encontrar casos locales, pero me gustaría venir con frecuencia porque estoy seguro de que hay cosas interesantes. A través de Internet quizás podría rastrearlo, pero así, a corto plazo, no tengo ningún ejemplo que me haya servido para encontrarlos.

Otra cosa que mencionas es que el consumidor se ha vuelto más escéptico. Ya no le cree al anuncio comercial.

Si, la gente está muy desencantada. Hay un exceso de información dramática acerca de lo que está pasando en todos los países. Hay que reducir el tiempo de exposición a mensajes negativos y dramáticos porque cuando se pasa uno el día escuchando noticias malas, tu cerebro se bloquea. Creo que hay que dedicarle menos tiempo a eso y más a trabajar en el diseño de soluciones. Eso es parte de la ruptura del escepticismo. Sacar a la gente del estado de ánimo que te da la radio, las noticias... Yo creo que no te pierdes de nada si no ves las noticias y centras tu atención en estudiar. Sería muy interesante que nuestra generación cometa un masivo acto de rebeldía y deje de ver televisión.

¿Podrían las empresas prescindir de un medio como la televisión?

Vamos, estoy exagerando. Sin embargo, a televisión es un medio antiguo, esa es la verdad. La gente prefiere cada vez más pasar su tiempo frente a una pantalla que sea interactiva y la televisión, al día de hoy, no lo es. A mi particularmente me parece muy poco entretenida y muy poco interesante la televisión. Creo que no pinta muy bien para el futuro con los modelos que tenemos hoy. Creo que es muy interesante y tiene más potencial hacer marketing on-line. Hay que romper con la lógica de que hacer marketing es poner anuncios en televisión.

El Internet además nos permite crear nuevos paradigmas, crear nuevas propuestas de comunicación.

Exactamente. Está todo por explorar. Nuestra generación es la que en la historia se ha visto en la necesidad de aprender más, y de tantas cosas que están cambiando tan rápido que está desconcertada. Pero tenemos que aprender a vivir con ello y crear las bases para otras generaciones sobre modelos de aprendizaje rápido, de cómo adaptarse rápido a cambios importantes.

¿Qué mensaje se le podría dar a un empresariado que aún no entiende esto y que se maneja de una manera bastante conservadora?

Hay que ser atrevidos. El mercado está pidiendo innovación y la innovación no sucede siendo conservador. Creo que es muy bueno el que a pesar que te vaya bien en los negocios, tener un sistema dentro de la empresa pensando en qué hacer si te va mal para tener alternativas a futuro. Al margen de si te va mal, es muy positivo ir pensando ideas nuevas e ir experimentándolas; con un riesgo controlado, con inversiones moderadas. Con modelos de un piloto que lo pruebo y si funciona, adelante; si no, lo retiro. Si la empresa de hoy no tiene una batería de pruebas, un laboratorio de ensayos y de cosas que puede tratar a futuro, creo que está perdiendo estratégicamente.

Cuando se tiene éxito se tiende a caer en el conformismo eso lleva al fracaso…

A la decadencia.

Este país lleva algunos años creciendo económicamente y ahora el modelo se enfrenta a un cambio. Esto pone nerviosos a muchos empresarios.

No es el momento de ser conservadores ahora. Desde luego tampoco hay que ser insensato, debemos tener un riesgo controlado. Hay que innovar. Si juegas el papel del conservador que se dedica a proteger el negocio al que le ha ido bien, pues tienes menos posibilidades de alcanzar cosas interesantes. Tampoco hay que adoptar posiciones de todo o nada, blanco o negro. Hay que seguir gestionando los negocios que se tienen lo mejor posible pero hace falta trabajar en el diseño del futuro. Eso requiere ser arriesgado.

A propósito de su libro “Los próximos 30 años”, ¿cómo cree que será el futuro?

Pues no lo sé. Depende de lo que haga cada uno y de lo que hagamos todos conjuntamente. Hay dos maneras de verlo. Van a ser años fascinantes porque se está produciendo una serie de cambios sociales, políticos, económicos, culturales, en modelos de negocios… y esta coyuntura solo admite dos tipos de personajes: los espectadores y los protagonistas. Ojalá que el Perú esté lleno de protagonistas que se decidan a emprender nuevos negocios, a hacer crecer su país y porqué no, otros países vecinos.

Durante los próximos 30 años también enfrentaremos una serie de riesgos importantes; medioambientales, sociales. Se habla del fin del capitalismo…

Es un periodo de cambios, y como en todo periodo de cambios hay oportunidades. Hay modelos que fracasan y modelos que triunfan. Vale la pena poner la energía en soluciones de modelos a futuro que lamentarse con el declive de modelos que necesariamente tienen que acabar. Es una oportunidad para cambiar cosas